Masaru emoto


Masaru Emoto (Yokohama, 22 de julio de 1943) es un autor japonés conocido por sus controvertidas afirmaciones de que las palabras y pensamientos dirigidos hacia un volumen de agua a punto de congelar influirían sobre la forma de los cristales de hielo resultantes. Según Emoto, la apariencia estética de los cristales dependería de si las palabras o pensamientos sean positivos o negativos. Estas afirmaciones han sido duramente criticadas como absurdas y pseudocientíficas.

Biografía [editar]

Emoto se graduó en relaciones internacionales, en la Universidad Municipal de Yokohama (Departamento de Ciencias y Humanidades).

Trabajo en cristales de agua y críticas [editar]

Los experimentos de Emoto consistían en exponer agua en recipientes a diferentes palabras, dibujos o música y entonces congelarla y examinar la estética de los cristales resultantes mediante fotografías microscópicas[1]

El sesgo cognitivo puede llevar fácilmente a malinterpretar los datos. Si la persona que toma las fotografías o la que evalúa su belleza sabe qué muestras de agua estuvieron expuestas a qué mensajes, sus emociones pueden distorsionar su elección. Este sesgo puede reducirse mediante experimentos de doble ciego. Mediante este método tanto el fotógrafo como quien examina la foto desempeñan su trabajo sin saber qué muestra estuvo expuesta a qué mensaje. Un experimento correctamente conducido requeriría comparar una muestra con otra muestra tratada idénticamente de todas las formas excepto de una. Si las muestras resultan ser diferentes, entonces sería posible atribuir la diferencia en los resultados a una diferencia en el tratamiento. Pero si hay múltiples diferencias en la forma en que se tratan las muestras entonces puede ser imposible determinar a partir del experimento si fue la exposición a los mensajes u otros factores los que causaron las diferencias en las muestras.

Emoto ha recibido críticas por no aplicar suficientes controles a sus experimientos[2] y por no compartir suficientes detalles con la comunidad científica.[3] Además, Emoto ha sido criticado por diseñar sus experimentos de forma que sea posible que el error humano influya en los descubrimientos.[4]

En el trabajo diario del grupo, preferir la creatividad de los fotógrafos al rigor experimental es una política explícita de Emoto,[5] quien reconoce que no es un científico[6] y los fotógrafos reciben instrucciones de obtener las fotografías más placenteras.[7]

James Randi, fundador de la Fundación Educativa James Randi, ha ofrecido públicamente a Emoto un millón de dólares si sus resultados se pueden reproducir en un estudio de doble ciego.[8]

Emoto ha publicado en 2006 en colaboración con Dean Radin en la revista Explore (“Journal de la ciencia y la curación”, de clara tendencia positiva hacia las medicinas alternativas) un documento llamado “Double-Blind test of the effects of distant intention on water” (Test doble ciego de los efectos de la intención a distancia sobre el agua). En este test unas 1800 personas según los experimentadores, realizaron en Tokio una “sugestión” (“intention” en inglés) para tratar dos botellas de agua mineral localizadas a unos 8000 kilómetros de distancia en California. Para ello les fueron mostradas una foto de las botellas y una vista de Google Earth con el camino entre Tokio y la sede donde estaban las botellas. Posteriormente dichas botellas “tratadas” y otras dos iguales de control, guardadas a unos pisos de distancia en el mismo edificio, fueron enviadas a Emoto para que aplicara sus métodos habituales de obtención de fotografías de cristales de hielo y de la evaluación de su belleza. Emoto obtuvo un valor de “belleza” media de 24 fotos de cristales del agua tratada de 2.87 sobre 6, mientras que el de las 16 fotos de agua no tratada fue de 1.88, probando sus teorías.

Este experimento, a pesar de su intención de ser “científico”, tiene varios fallos de diseño que lo invalidan como científicamente correcto. Esto se verá claramente con un nuevo documento de 2008 en el que obtiene valores contradictorios a sus tesis al tratar de repetir este mismo experimento pero reduciendo la subjetividad en varias partes del mismo. Una fuente inaceptable de sesgo y subjetividad proviene de obtener las fotografías, que luego se evalúan y definen los valores finales del propio experimento, por medio de un fotógrafo que las produce de acuerdo a sus apreciaciones personales de estética y criterios propios de búsqueda de cristales en la muestra. La realización de 24 fotos del agua “tratada”, pero sólo 16 del agua “no tratada” lleva a dos interpretaciones. Una interpretación de los partidarios de Emoto sería que al ser “más bonitos” los cristales, el fotógrafo sacó más fotos. Una interpretación científica sería que tal subjetividad obteniendo más o menos valores de cada muestra por decisión subjetiva, es inaceptable.

Dean Radin y Emoto publicaron en 2008 un nuevo experimento en Journal of Scientific Exploration, 22(4), 481-493. Esta revista tiene como primer objetivo “ser un foro profesional para la presentación, la crítica y debate sobre topicos que por varias razones son ignorados o inadecuadamente estudiados dentro de la ciencia”. El documento es “Effects of Distant Intention on Water Crystal Formation A Triple-Blind Replication” (Efectos de la intención a distancia sobre la formación de cristales de agua Una replicación triple ciega). El experimento es similar al de 2006, con ciertas mejoras en su nivel científico y quizás por ello arroja resultados definitivamente contrarios a las tesis de Emoto, esto es, opuestos a los del experimento de 2006.

El experimento consistió en distribuir 6 botellas de agua mineral de la marca “Fuji” en tres grupos de dos. Dos de ellas se “trataron” mediante la “intención o sugestión” de tres grupos (1000, 450 y 500 personas) radicadas en tres lugares de Alemania en tres sesiones en diferentes días. Otras dos actuaron como “controles próximos” y estaban debajo de la mesa que sostenía las botellas a tratar. Las restantes dos actuaron de “controles lejanos” y estaban en otro piso del mismo edificio. Los creyentes en las tesis de Emoto fueron ayudados con una foto digital real de las botellas con la leyenda “oración por el agua” y una ruta en fotos de Google Earth desde diferentes lugares de Alemania, donde estaban las personas, al punto de los Estados Unidos donde estaban las botellas. En un intento por conseguir que la “intention” tratara el agua en condiciones en las que científicamente es imposible hacerlo, las botellas a tratar y las de control próximo fueron colocadas en una habitación blindada electromagnéticamente (celda de Faraday).

Las seis botellas fueron etiquetadas para su tratamiento en el laboratorio de Emoto de manera que desconociera qué botellas eran de cada grupo. Se colocó una gota de agua en 50 platos de Petri por botella (300 muestras en total). Se congelaron con distribución aletoria dentro del congelador a -25 grados centígrados durante al menos 3 horas. Se colocaron bajo un microscopio en la sala habitual de Emoto refrigerada a -5 grados centígrados y un operador obtuvo una única foto por muestra del vértice de la gota, el punto de mayor formación habitual de cristales, hubiera o no hubiera cristales allí. Este experimento se hizo mencionando explícitamente en su realización que se intentaba probar que los cristales eran más bonitos, no que hubiera mas cristales en el agua tratada (pag ). Este punto mejoró la objetividad, que era muy defectuosa en el experimento de 2006. Posteriormente las 300 fotos fueron valoradas en cuanto a su belleza del 0 al 6 por 2,579 pruebas a través de internet a razón de 50 fotos cada prueba, mostradas aleatoriamente. Cada foto recibió una media de 430 valoraciones. Estas fotos y los programas de valoración se encuentran todavía activos a diciembre de 2009 en internet.

Las fotos correspondientes al agua “tratada” recibieron una valoración media de 1.8, las del agua de “control próximo” de 1.6 y las del agua de control distante de 1.9. Con los cambios introducidos en el experimento, del agua “tratada” ya no se obtienen cristales considerados más bonitos sino que se encuentra en medio de las muestras de control, con precisamente la muestra “de control distante” con mejor media (1.9 frente a 1.8). Por otro lado todos los valores se encuentran en un rango (1.9-1.6) mucho más estrecho que el rango del experimento de 2006 (2.87-1.88), publicitado como un gran éxito de las teorías de Emoto. Casualmente la media de todas las valoraciones (1.9+1.8+1.6)/3 = 1.77 se encuentra muy cerca de la media obtenida para los cristales de agua no tratada del experimento de 2006 (1.88) y no existen prácticamente valores de los que se pudiese extraer una media de 2.88 como se extrajo de los valores del agua “tratada” en 2006. Sólo un 10% (unos 30 o menos) de las evaluaciones de 2008 obtuvieron una valoración superior a 2.87. Una hipotesis obvia para explicar esto sería que la utilización de un fotógrafo que busca los cristales para fotografiarlos (2006), en vez de una mera foto de la muestra (2008), es capaz de encontrar cristales que obtienen alta puntuación posteriormente.

Información extraida de.http://es.wikipedia.org/wiki/Masaru_Emoto

Consultar http://www.dsalud.com/numero78_5.htm

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